La vivienda se encarece sin freno en España
La vivienda se ha consolidado como uno de los principales problemas económicos y sociales en España. Los precios siguen subiendo a un ritmo muy superior al de los salarios, lo que dificulta cada vez más el acceso a la compra, especialmente para jóvenes y hogares medios. Aunque la economía mantiene indicadores positivos, el mercado inmobiliario muestra señales claras de desequilibrio.
El Banco Central Europeo alerta de que la vivienda en España está sobrevalorada y que esta desviación se acelera con rapidez. Más allá del porcentaje concreto, lo preocupante es la tendencia: la demanda continúa siendo muy superior a la oferta, lo que mantiene una presión constante sobre los precios. La escasez de vivienda disponible, unida al atractivo del ladrillo como valor refugio para inversores, refuerza esta dinámica.
A diferencia de la burbuja de los años 2000, el contexto actual es distinto. No existe un exceso de construcción ni una concesión descontrolada de crédito, y las familias presentan niveles de endeudamiento más contenidos. Sin embargo, el déficit acumulado de vivienda y el crecimiento demográfico sostienen un escenario de precios elevados.
Todo apunta a que el mercado seguirá tensionado en los próximos años. Más que una corrección brusca, el reto será contener el encarecimiento y mejorar la accesibilidad a un bien cada vez más inaccesible.


