Hipotecas más largas en un mercado que no afloja
El mercado hipotecario en España muestra una señal clara de la tensión que vive la vivienda , el plazo medio de las hipotecas ha subido hasta los 26 años, un nivel excepcional que solo se había alcanzado en momentos críticos del pasado. Este alargamiento refleja una realidad sencilla, las casas son más caras y, para poder asumirlas, los compradores necesitan más tiempo para devolver el préstamo.
A diferencia de la crisis inmobiliaria de hace más de una década, el problema actual no está en un exceso de vivienda ni en una concesión descontrolada de crédito. Hoy el principal desequilibrio es la falta de oferta frente a una demanda que sigue siendo elevada, incluso tras la salida del mercado de muchos compradores por el encarecimiento de los tipos de interés. La vivienda es escasa y eso empuja los precios al alza de forma persistente.
Aunque la reciente bajada de tipos ha devuelto algo de actividad al mercado, no ha servido para aliviar la presión. Al contrario, más compradores vuelven a competir por un parque inmobiliario que apenas crece. El resultado es un sector dinámico, pero cada vez más exigente, donde alargar la duración de la hipoteca se ha convertido en la vía más habitual para acceder a la vivienda.


